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domingo, 12 de enero de 2020

Analizando encuestas 2 ¿Cuánto se sabe realmente de los transgénicos?

Anteriormente, realizamos un post analizando las respuestas que nos distéis a las preguntas de la encuesta 1. En este post, analizaremos los resultados de la encuesta 2.
La encuesta 2 se abrió el día 13 de noviembre, y desde entonces hasta el día 10 de diciembre, se recibieron 245 respuestas. El número de respuestas es bastante menor al de la primera encuesta, pero es una población más que suficiente con la que trabajar.
ENCUESTA 2
La población tipo de esta encuesta fue la misma que para la anterior: jóvenes de entre 17 y 25 años. También destaca el porcentaje de población perteneciente al rango de edades de entre 41 y 60 años.


En cuanto a los estudios de los encuestados, la mayoría tenían o estaban cursando estudios universitarios, de entre los cuales la mitad tienen relación con el campo de las ciencias experimentales. 



Por otro lado, hasta un 62% de los encuestados nos afirmaron que leían de vez en cuando noticias de ámbito científico. La mayor fuente de lectura, como se ve en la segunda gráfica, proviene de la divulgación científica. Muy de cerca le siguen los artículos científicos y la prensa general. Las revistas especializadas son la fuente de lectura menos utilizada, probablemente al ser la fuente más difícil de acceder.
A continuación, se presenta una pregunta clave: se preguntó a los encuestados su opinión sobre los transgénicos. Un 53% opina que estos son buenos, frente al 9,5% que opina que son malos y un 34,3% que dice necesitar más información. Esto implica que 1/3 de nuestra población no está bien informada sobre el tema.

Sobre la pregunta anterior, se realizaron unos desgloses para poder relacionar la opinión sobre los transgénicos con (1) la edad del encuestado, (2) los estudios del encuestado y (3) la fuente de lectura del encuestado que lee. Se puede ver como, conforme aumenta la edad del encuestado, menos clara se tiene la percepción sobre los transgénicos y más aumenta la visión negativa sobre ellos. También se observa que, a mayor nivel de estudios, mayor es la aceptación de los transgénicos frente a la falta de información. Por último, la conclusión que se puede sacar del tercer desglose es que la gente que lee está informada, y su opinión sobre los transgénicos es positiva.






Después de preguntar por la opinión, preguntamos por la intención del encuestado a comer alimentos transgénicos. Un porcentaje alto (73%) aseguró que no le importaría tomar alimentos transgénicos, lo cual choca con el 52% de encuestados que piensan que estos alimentos son buenos. Por otra parte, un 17% preferiría no tomarlos.
Después de esta pregunta, se proporcionó a los encuestados la definición de alimento transgénico, y se les preguntó si su opinión sobre los transgénicos había cambiado. Juntando el 52,7 % de personas que mantiene que son buenos, y el 25,3% de personas cuya opinión ha mejorado, se observa un aumento claro de personas que piensan que los alimentos transgénicos son positivos. Aún así, aún hay un 12,7% de gente que todavía piensa que los alimentos transgénicos son perjudiciales.

En relación con la pregunta anterior, se desglosó la información obtenida según la procedencia de la fuente de lectura de los encuestados. El dato más interesante es que el 35% de las personas que no leen tienen ahora una opinión más positiva sobre los alimentos transgénicos.



También se volvió a preguntar a los encuestados si estarían dispuestos a consumir alimentos transgénicos, observando un leve aumento de la población que ha contestado que sí los consumiría.


Después de esta serie de preguntas, se comentó a los encuestados acerca de la legislación de transgénicos en otros lugares: América, Oceanía... y se les preguntó sin pensaban que la legislación en Europa debía ser menos exigente. Un 53% pensaba que sí, mientras que un 19% pensaba que no debía cambiarse, y otro 19% que no debía cambiarse, pero tampoco debería ser tan estricta.


En otro orden de cosas, se volvió a preguntar a los encuestados sobre si pensaban que una serie de noticias se basaban en datos reales o no. Como se observa en el gráfico de barras, las noticias “Aprobado el primer animal transgénico para consumo humano. EEUU da luz verde a un salmón modificado genéticamente para crecer al doble de velocidad" y “Trigo con 10 veces más fibra” son las más escogidas. Destacar la disminución en el número de personas que escogieron la noticia “Porqué los cultivos transgénicos son una amenaza para los campesinos, la soberanía alimentaria, la salud y la biodiversidad en el planeta", la cual no está basada en datos reales.

Continuando con el mundo mediático, se preguntó a los encuestados sobre la visión ofrecida por los medios de comunicación acerca de los transgénicos. El 78% piensa que estos se han dedicado a dar la voz de alarma frente a dar información objetiva.


Se pasó, por último, a preguntar a los encuestados acerca de la técnica CRISPR. Primero se preguntó si estos sabían que era esta técnica, y si lo sabían, de donde habían sacado la información. Aquellos que sí sabían que era, o lo habían escuchado alguna vez, suman un 53% de los encuestados, mientras que el otro 47% no sabía que era. La mayoría de las personas que si sabían que era lo sabían gracias a la divulgación científica (44,4%) y a la literatura especializada (29,6%).


Después se puso al día a los encuestados ofreciendo un poco de información sobre CRISPR, y se les preguntó si pensaban que debía ser legislada al igual que otras técnicas utilizadas para producir alimentos transgénicos. Se observa una gran diversidad de respuestas, siendo la mayoritaria “No tengo suficiente información”. Además, se desgloso esta información según la procedencia de la información previa sobre CRISPR.




Por último, se preguntó al encuestado si piensa que la legislación actual de CRISPR debería ser revisada en pos de una regulación más justa.






Un 50,2% respondieron que sí, mientras que un 31,4% piensa que debería cambiarse, pero no sabría decir cómo. Esta información se desglosó según la procedencia de la información del encuestado y según si CRISPR debe o no debe legislarse como los transgénicos. La gente que obtiene información a partir de la divulgación científica y a partir de literatura especializada parece más a favor de revisar la legislación sobre CRISPR.

Para terminar, ¡gracias de nuevo por participar con nosotros en esta divertida aventura!












Analizando encuestas 1: ¿Cuánto se sabe realmente de los transgénicos?

Como ya sabéis, durante estos dos meses hemos publicados distintos post de temas muy variopintos: entrevistas, distintos transgénicos, os comentamos legislación y también empresas que trabajan con transgénicos. Sin embargo, hoy os traemos un post distinto. Recordando los principios de este trabajo, os pasamos dos encuestas sobre los transgénicos. 

La primera encuesta la publicamos el 6 de noviembre y tenía como objetivo conocer qué opiniones y conocimientos había sobre los transgénicos. Una semana después difundimos una segunda encuesta en la que proporcionábamos una pequeña explicación sobre los transgénicos, su legislación o nuevas tecnologías (CRISPR/Cas9, una maquinaria capaz de editar material genético que está revolucionando la transgénesis, de la que podéis saber más aquí). Cerramos ambas encuestas el 10 de diciembre, consiguiendo un total de 703 respuestas en la primera encuesta y 245 respuestas en la segunda. No sabemos qué pudo ocurrir en la segunda encuesta, pero sigue siendo una buena cantidad de respuestas. Ahora vamos a diseccionar estas encuestas para sacar alguna conclusión interesante y reírnos un poco.

ENCUESTA 1:

La población tipo de esta encuesta fue de gente de nuestra edad, entre los 17 y los 25 años y con un nivel de estudios universitario (o estudiando el grado o terminado hace poco).

También hay una gran cantidad de personas de mediana edad y con estudios más allá de los obligatorios. Dado que la encuesta se difundió por nuestras redes sociales y por WhatsApp, es lógico que lo que más contestara fuera gente de nuestra edad. En cuanto al tipo de estudios, en 2 de cada 3 universitarios los estudios pertenecían a una rama de ciencias de la salud o ciencias experimentales, por lo que podemos esperar un elevado conocimiento de los transgénicos.

Una gran parte de los encuestados (66%) lee noticias del ámbito científico, que se desglosan como veis en la gráfica de abajo, siendo la mayoría de lecturas artículos científicos como tal, que son seguidos muy de cerca por la divulgación científica. 

Un concepto que nos parecía interesante es qué tipo de producto le viene a la gente a la cabeza cuando aparece la palabra transgénico en una conversación. Por ello realizamos la pregunta que veis aquí debajo.
Podemos ver cómo una gran mayoría de los encuestados se ha decantado por “Alimento para consumo humano de origen vegetal”. Los transgénicos más conocidos son vegetales (arroz dorado, maíz Bt), por lo que tiene mucho sentido que esta respuesta sea la más escogida. Sin embargo, como ya os hemos explicado en posts anteriores, un transgénico puede ser un vegetal (soja RR), un animal (Salmón AquaAdvantage), puede ser para consumo animal si se utiliza en pienso o puede ser también un producto farmacéutico aunque no lo parezca (la insulina). Se pueden considerar algunos de los componentes de los detergentes como “transgénicos” si nos ponemos tremendamente exquisitos, pero mejor lo obviaremos. Solamente un 6,1% de los encuestados no asocia la palabra transgénico a ninguno de esos términos, lo cual es reconfortante. Lo peor para cualquier término científico es que no se conozca y, para bien o para mal, casi todo el mundo asocia “transgénico” a algo, y eso es porque le suena.


Aquí vemos un desglose de a qué se asocia la palabra transgénico en función de si se lee o no literatura científica y dónde se lee esta última. En puridad, se ve como cuanto más general es el medio del que se recibe la información, más se asocia a los transgénicos con las plantas. Lo que cambia en función de la lectura o no y de su procedencia es la relación dentro de la pareja Producto vegetal para humanos-Producto para animales, en la que se lleva más votos “Producto vegetal para humanos”, pero cuanto menos se lee, mayor es la diferencia. También hicimos un desglose en función del nivel de estudios, pero la diferencia no fue significativa. El trío de respuestas finales (Producto cosmético-Producto de limpieza-Ns/Nc), que son las más incorrectas, alcanzaron porcentajes en torno al 10%.

Aquí tenemos una de las preguntas clave de la encuesta, la opinión sobre los transgénicos. Casi la mitad de los encuestados os declaráis a favor de los transgénicos, pero prefiero centrarme en ese 31% que cree que necesita más información. Nos alegra saber que hay gente que es lo suficientemente crítica como para saber que no tiene la suficiente información como para formarse una opinión. Sin embargo, habrá respuestas en las que veremos como parte de este sector se posiciona. 


En esta gráfica podemos ver un desglose de la opinión sobre los transgénicos en función de la fuente de información. Respecto a la gente que opina que son buenos, vemos como el mayor porcentaje se encuentra en los que leen revistas especializadas frente a Internet o la prensa general, donde el porcentaje de personas que creen que son buenos se encuentra por debajo de la media global y se observa una gran cantidad de gente que cree que necesita más información. 

Aquí vemos como la llegada de información se produce mayoritariamente desde Internet, mientras que el resto de canales presentan un peso similar. Juntando las dos últimas figuras podemos deducir por qué existe una gran parte de los encuestados creen que necesitan más información. 
En cuanto a la definición de transgénico, la mayoría de los encuestados contestaron la respuesta correcta.

Vemos que la alteración de la biodiversidad es la opción más escogida como posibles efectos perjudiciales de los transgénicos. Un importante porcentaje de personas consideran que los transgénicos no tienen efectos perjudiciales. Como os hemos explicado a lo largo de estos 2 meses, los transgénicos son completamente seguros tanto para nosotros como para el medio ambiente.


Estas gráficas nos relacionan la opinión que se tiene sobre los transgénicos con los posibles efectos perjudiciales que puedan tener. Destacar cómo las personas que consideran que los transgénicos son malos presentan un muy elevado porcentaje de gente que opina que pueden provocar cáncer o enfermedades, lo cual es completamente falso. Se observa también el elevado porcentaje de gente que cree que no tienen efectos perjudiciales entre los que opinan que los transgénicos son buenos.
En la pregunta sobre los efectos beneficiosos de los transgénicos encontramos que hay una gran diferencia de opinión en esta pregunta, la opción “Mejoran el rendimiento y la calidad de los cultivos” cuenta con la elección de 555 personas, mientras que la segunda opción más elegida es “Pueden mejorar la salud del consumidor” con 194 personas, muy alejada de la anterior. En este caso la opción minoritaria es “Ninguno”. Destacar también una comparación entre las preguntas de los efectos perjudiciales y beneficiosos. En estas podemos ver que la gente que opina que los transgénicos no presentan efectos beneficiosos es 3 veces menor que los que creen que no tienen efectos perjudiciales (53 vs 154), lo cual muestra que nuestros encuestados se inclinan a tener opiniones positivas sobre los transgénicos, posiblemente porque la población de encuestados sea mayoritariamente gente con estudios universitarios del ámbito científico.
Llegamos a mi pregunta favorita. En esta, presentamos una lista con distintos alimentos transgénicos, algunos inventados y algunos reales. El alimento más identificado es el “Maíz BT”, con un 46%, seguido por el “Arroz dorado” escogida por un 43%, ambos transgénicos existentes. En tercer lugar, aparece el Tomate E-432 (254 personas), el cual es un transgénico inventado. Quisimos incluirlo porque el E-432 es un aditivo alimentario y estamos acostumbrados a escucharlo, por lo que es más posible que en una noticia falsa o alarmista incluyan transgénicos de este tipo antes que la soja RR (227 respuestas) o el arroz rico en hierro (158 respuestas), que son los otros dos transgénicos reales de la encuesta. A la cola encontramos el “Vino antociano” y el “Fuet con fuetina”, que son alimentos completamente inventados, pero que se nota a la legua que lo son. Sin embargo, la patata High Quality fue bastante escogida. Destacar que casi un 20% de los encuestados no reconoció ningún transgénico de la lista. Si indagamos un poco más en esta pregunta, atendemos a esta gráfica de debajo, que nos separa la elección de transgénicos en función del nivel de estudios.


Podemos ver la gran diferencia de elección del "Vino Antociano" entre la gente con estudios básicos y el resto. Es posible que esto sea porque se dice y bendice los componentes del vino, las antocianinas, diciendo que son antioxidantes y que pueden prevenir el cáncer (lo cual es cierto, pero no como nos lo venden. Si queréis saber más, podéis entrar en esta entrevista a Fabián Guillén, profesor de la UMH. Podemos ver cómo el arroz dorado y el maíz BT destacan por encima de la media en los estudiantes universitarios, pegando un bajón en la gente con estudios básicos. En la gente con estudios básicos destaca también la opción "Ninguno", mostrando como estos temas se tratan más avanzado el sistema educativo.

Si entramos a separar estas elecciones en función de la proveniencia de la información, obtenemos la gráfica inferior.


Podemos ver como el porcentaje de gente a la que no le suena ningún transgénico es mucho más pequeña en la gente que lee "Revistas especializadas" que en el resto, como es lógico. Destacar la bajada general que aparece en los encuestados cuya fuente principal de información es Internet.

En cuanto a la opinión sobre las noticias, podemos ver cómo las opciones menos escogidas fueron las noticias menos veraces de manera general. Destacar que un número considerable de encuestados (200 personas) cree que la noticia con el titular "Porqué los cultivos transgénicos son una amenaza para los campesinos, la soberanía alimentaria, la salud y la biodiversidad en el planeta" es cierta, cuando eso no está ni cerca de la verdad.
Me gustaría poner este gráfico, el cual nos relaciona las noticias que los encuestados creen con base científica frente a las fuentes de información. Podemos ver como las noticias alarmistas y falsas (de color naranja y rosa) aumentan en la gente que tiene la prensa general como fuente de información, lo cual puede indicar una tendencia de la prensa frente a los transgénicos que no le hace ningún bien a nadie. También se ve la bajada en la elección del arroz dorado (azul oscuro) como real, lo cual se relaciona con los boicots continuados de grupos ecologistas como Greenpeace.

Si queréis enteraros de cómo cambia la opinión cuando la gente recibe información veraz, entrad en el post de la segunda encuesta.