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lunes, 6 de enero de 2020

Boniatos: transgénicos naturales

Hasta ahora os hemos hablado de diferentes alimentos modificados creados en el laboratorio, mediante técnicas de ingeniería genética. Pero, aunque no lo creáis, los transgénicos pueden generarse también de manera natural. Uno de los casos en los que se produjo un alimento transgénico natural, y que se consume mucho hoy en día, es el boniato o patata dulce.
Resultado de imagen de boniato
El boniato es un tubérculo producido por la planta Ipomoea batatas, de la familia Convolvulaceae, originaria de Sudamérica y América Central y cultivada desde hace 8000 años. Actualmente, el principal productor a nivel mundial es China, y en España es especialmente cultivada en Andalucía.

Según el estudio “The genome of cultivated sweet potato contains Agrobacterium T-DNAs with expressed genes: An example of a naturally transgenic food crop”, el boniato que conocemos contiene secuencias de ADN de la bacteria Agrobacterium rhizogenes. Esta bacteria es capaz de infectar a diferentes plantas, insertando secuencias de su ADN en el genoma de estas. En el caso del boniato, parece ser que la bacteria introdujo, hace mucho tiempo, dos conjuntos de secuencias con varios genes que parecen ser funcionales, es decir, se traducen a diferentes proteínas en diferentes partes de la planta.

Uno de los conjuntos de secuencias se encontró en todas las variedades cultivadas de boniato estudiadas, pero no se llegó a encontrar en ninguna variedad silvestre. Entre los genes de este conjunto se encuentran algunos productores de auxinas: hormonas vegetales que aumentan el crecimiento de la raíz de la planta, en este caso, la producción de tubérculo. El otro conjunto de secuencias se encontró solo en 45 de las 217 variedades estudiadas, tanto cultivadas como silvestres.

Esta introducción de nuevas secuencias, y el haberlas mantenido activas en su genoma, habría permitido a la planta de boniato evolucionar y obtener varias características favorables frente a otras especies.

Existen otras muchas plantas que contienen secuencias de otras especies de manera natural, aunque ninguna aparte del boniato se utiliza para el consumo humano.

En conclusión, se ha demostrado que los organismos transgénicos son comunes en la naturaleza, y de entre ellos, el boniato destaca por pertenecer a la dieta de millones de humanos.


BIBLIOGRAFÍA

domingo, 22 de diciembre de 2019

Charlando con Fabián Guillén Arco


Antonio Fabián Guillén Arco estudió Ingeniería Agrícola y se licenció en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, comenzó una etapa como becario predoctoral, leyó tesis en 2005 y empezó a realizar incursiones en la docencia hasta que aprobó unas oposiciones nacionales. Empezó a hacer estancias post doctorales: 6 meses en Nueva Zelanda estudiando genética y 6 meses en Israel. También realizó un par de estancias investigadoras en Hawái de 8 meses. Actualmente es docente en Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental, Biotecnología y Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la Universidad Miguel Hernández.

-Como profesor universitario, ¿ha notado diferencia en la opinión de sus estudiantes a lo largo de los años sobre los transgénicos y también entre las distintas titulaciones?
Es cierto que hay una mayor diferencia en cuanto a la opinión sobre los transgénicos. Los estudiantes de Biotecnología están mucho más abiertos al debate, mientras en otras carreras no era posible mantener el mismo debate con los estudiantes.

También noto que cada vez es más difícil hablar de este tema porque se tiende a ir hacia la sostenibilidad, los compuestos naturales y sin intervención de las tecnologías, por lo que he notado mucho que nos vamos alejando de los alimentos transgénicos.

-Los alimentos transgénicos están muy demonizados, pero ¿cree que hay otros alimentos están glorificados sin motivo?
Hay muchos en la vida cotidiana a los que se destaca por una cualidad sin tener en cuenta su composición completa. Por ejemplo, el vino, que es un alimento con muchos antioxidantes, pero en realidad su composición a nivel nutricional se compone únicamente de azúcares y alcohol, por lo que no tiene mucho rendimiento. Además, los antioxidantes que tiene el vino apenas se asimilan (depende de la edad, del ADN…), por lo que solamente actúan a lo largo del tubo digestivo.

Cualquier alimento del que se hable sobre propiedades funcionales, al cual se le mejora artificialmente una característica beneficiosa, va a tener una actuación dependiendo de la persona, ya que muchas veces no se absorben.

-La opinión mayoritaria de la sociedad en España es negativa sobre los transgénicos ¿a qué cree que puede ser debido? ¿Cuál cree que sería la mejor forma para arreglarlo?
La opinión mayoritaria contra los transgénicos ha sido por la ignorancia. Hace años se planteaban dudas fundamentadas en el miedo contra los transgénicos (principalmente que el ADN que se introducía pudiera transferirse a la flora bacteriana del individuo), pero esas dudas no se han vuelto a comentar y es posible que se haya demostrado que son falsas.

Yo he consumido alimentos transgénicos y no he tenido ningún problema con ello. Y si realmente hubiera problemas con los alimentos transgénicos, no tendría sentido alimentar al ganado con ellos.

-Ha pasado tiempo trabajando fuera de España en países como EEUU, Nueva Zelanda e Israel, ¿ha notado alguna diferencia en la opinión de la población general frente a los transgénicos en esos países?
Nueva Zelanda es un país muy abierto con el tema de los transgénicos, esto se ve influenciado por la necesidad de hacer que los alimentos aguanten más en el transporte hasta las latitudes que se encuentran. Por lo tanto, como tienen un fin económico detrás, los transgénicos están muy aceptados desde la población. En Nueva Zelanda comercializan unos kiwis del tamaño de tomates cherry, y se comen sin pelar y de un bocado, estos kiwis se obtuvieron por modificaciones genéticas.

Sobre los otros países no puedo comentar, porque no he observado la actitud de la gente hacia estos productos.

-¿Cree que la ciencia (especialmente, los temas relacionados con transgénicos) debería tenerse en mayor consideración en el campo de la política y en los medios de comunicación?
Habría que confirmar o desmentir todo lo que se ha popularizado sobre los transgénicos, para que la gente sepa realmente si hay peligros o no. Esto es muy fácil de ver, porque los animales de ganadería se llevan alimentando muchos años con alimentos transgénicos.

Si se ha comprobado y no pasa nada, que se diga, lo que no puede es no comunicarse la conclusión de los estudios o dejar las dudas en la población.

Esto es algo que también pasa con los alimentos irradiados, la desinformación hace que no se comercialicen en España, pero fuera de aquí claro que se comercializan. En esos países que se comercializa, hay información sobre el proceso y sobre la seguridad que tienen estos alimentos.

-¿Qué opina de la regulación de los transgénicos en España, respecto a otros países?
En la unión europea es muy restrictiva, incluso en otros países como EEUU se permiten para alimentación humana. Conozco a mucha gente de EEUU y no tenemos diferencias, por lo que no comprendo por qué allí está permitido y aquí no. Ya que, si fueran dañinos, no estarían aprobados en esos países.

Yo creo que EEUU va por delante del resto de los países, se arriesga y se informa mucho más que otros países, lo que le permite ir a la cabeza del avance.

En Europa se usa mucho el argumento de respetar las especies tradicionales, pero no tiene sentido trabajar con especies que van a dar menos rendimiento y que van a ralentizar nuestro avance.

La gente dice que los tomates de ahora no tienen aroma, ni sabor, ni nada, que no se pueden comparar a los tomates de antes, pero hay resultados de catas de tomates modificados y tradicionales en los que los tomates modificados tienen mejores resultados incluso de sabor y de aroma que los tradicionales.

-Las técnicas de ingeniería genética se están utilizando en animales y vegetales, pero también podrían usarse en humanos dentro del área de la medicina. ¿Crees que llegará a usarse y que esto reduciría las impresiones negativas sobre los usos de la ingeniería genética? 
Yo espero que pase porque hay muchas enfermedades que no se pueden tratar por otras vías y trabajar con la ingeniería genética puede abrir una puerta al avance de cara a esas enfermedades. El único motivo para no hacerlo es por cuestiones éticas, pero las cuestiones éticas se han ido burlando desde siempre para favorecer el avance de la sociedad.

-¿Cuál crees que sería un buen candidato para ser el próximo cultivo en ser tratado con ingeniería genética?
Ahora mismo se están haciendo muchas cosas con cereales, los productos deben ir encaminados a mejorar la sociedad. Un producto que pueda aguantar mucho tiempo podría beneficiar, sobre todo, a países donde no tienen cámaras para prolongar la vida de los alimentos.

Por lo que cualquier producto que se modifique para alargar la vida útil del alimento es un buen candidato para ser modificado, porque va a ayudar a solventar un problema como el hambre en el mundo.
-El año pasado se aprobó el consumo en Nueva Zelanda y Australia de arroz dorado, ¿cree que esto puede ser una puerta para favorecer el cambio de pensamiento en otros países?
Yo creo que sí, porque Nueva Zelanda es muchas veces un país pionero en ideas, fue el primer país en prohibir ser fumador y ahora esto se está extendiendo a otros países.

Los europeos vamos mucho intentando diferenciarnos y al final no somos tan grandes, cada país intenta diferenciarse de los demás, no sé hasta qué punto puede ralentizar el desarrollo de Europa que cada país se encierre en sus productos tradicionales y no abra el campo a la innovación.

Le enseñamos las noticias que presentamos en nuestra encuesta:

Sobre el Salmón AquAdvantage: A mí me causa más reticencia que se modifiquen los animales, si es por salud está justificado, pero por placer no.

-¿Cree que debería primar la posibilidad al avance científico frente al alarmismo social?
El alarmismo social no debe frenar al avance. Dentro del periodismo hay un gran problema actualmente porque los periódicos obligan a que se publiquen noticias que busquen llamar la atención, independientemente de la información que contengan.

Además, muchas veces la gente asume la información de la cabecera de la noticia sin leerse el artículo entero.

-¿Cómo cree que se podría combatir desde el mundo científico la mala prensa que se publica?
Puede que con la creación de una sociedad de investigadores que no permita que se publiquen este tipo de artículos y obligue a los periódicos a emitir comunicados en los que se retracten. Con una sociedad que se dedique a denunciar con peso en el gobierno que controle la difusión de información falsa. Debemos llegar a una sociedad en la que la posición social (ser ecologista, ser verde, etc.) no esté reñida con el avance.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Comentando Noticias II

El presente post es una continuación de la publicación de este Blog Comentando Noticias, en el que se comentan algunas de las noticias más populares en el campo de los alimentos transgénicos y se discute la veracidad de sus argumentos. Si todavía no habéis leído el post anterior, os recomendamos que le echéis un vistazo aquí.

El panorama actual que envuelve al tema de los alimentos transgénicos genera una gran controversia en cuanto a sus ventajas y seguridad. En la noticia “Los transgénicos ¿Una amenaza?" de la web de Semana se abordan varios aspectos relacionados con los transgénicos. Uno de los primeros titulares de la noticia es “En la naturaleza el intercambio de un gen específico entre diferentes especies no es posible”, siendo del todo incorrecto. La transferencia horizontal de genes entre diferentes especies no es solo posible, sino que es posiblemente un importante impulsor de la evolución de los seres vivos (1). Del mismo modo que algunas bacterias de diferentes cepas y especies son capaces de “intercambiar” genes entre sí, a lo largo de la historia de la evolución se han ido transfiriendo distintos fragmentos de ADN entre bacterias y plantas o animales a los que parasitaban, como lo hace la bacteria Rhizobium radiobacter  con las plantas. Sin ir más lejos, se ha descubierto recientemente que un porcentaje importante del genoma humano se compone de estos genes “de salto” provenientes de virus infectivos. Estos genes son capaces de integrarse en nuestro genoma y alterar la forma en la que se expresa. Podríamos decir que todos somos “transgénicos” en cierta medida.


También se comenta en la noticia sobre los impactos más temidos de los transgénicos. Se habla sobre la afectación de la biodiversidad y el incremento del uso de herbicidas como impacto medioambiental. Cierto es que el uso de plantas transgénicas resistentes a herbicidas puede conllevar a una mayor utilización de herbicidas por parte del agricultor, limitando el crecimiento de otras especies de plantas en los campos de cultivo (2). No obstante, el objetivo de estas plantas es el de aumentar la productividad de la cosecha ya que los herbicidas solo afectaran a las malas hierbas, evitando que estas limiten los recursos disponibles del cultivo. Además, con respecto a la toxicidad de los herbicidas en otros animales, cada vez se están descubriendo nuevos herbicidas sustitutivos del glifosato que son más inocuos para los animales (3).

Otro impacto temido es en la salud, pero hasta la fecha no se han encontrado evidencias que demuestren que los alimentos transgénicos tengan efectos negativos en este aspecto, aunque algunas noticias polémicas que han sido desacreditadas, como la de las ratas con tumores de Seralini, todavía despiertan inquietudes infundadas sobre los transgénicos. 

En la noticia también se habla del impacto socieconómico de la monopolización de las semillas. Aquí hemos de ser conscientes de que vivimos en una sociedad capitalista que beneficia a las multinacionales, por lo que este es un mal que debemos aceptar. Sin embargo, aunque el comercio de cultivos transgénicos ponga en riesgo el conocimiento tradicional, puede suponer una mejora de la economía de exportación para algunos países, como es el caso del algodón transgénico en India (4).


La seguridad sanitaria de los alimentos transgénicos está muy estudiada y regulada por distintas organizaciones como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) o la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), haciendo hincapié en su capacidad mutagénica, carcinogénica y/o su toxicidad en la reproducción. Sobre la toxicidad en la reproducción es de lo que trata la noticia “Alimentos transgénicos: una amenaza para la fertilidad”. En esta noticia se informa de que los ratones alimentados con una variedad transgénica de maíz resistente a herbicidas y plagas (NK603 x MON810) presentan una disminución significativa en el número de individuos en su descendencia. 

Hay varios aspectos de esta noticia que resultan un tanto sospechosos, empezando por el hecho de que el artículo publicado en el que se basa no aporta información sobre su fecha de aceptación. Aun siendo un estudio verídico, en la misma noticia se indica que la propia EFSA aprobó el uso de esta variedad para su cultivo en varios países en 2005. A esto hay que añadir que en 2017 se renovó la aprobación de esta variedad para su importación y procesamiento en piensos y comida (5), quedando en duda la validez del estudio. También se menciona que esta variedad está aprobada para su uso en alimentación humana en la Unión Europea, lo cual discrepa de la legislación actual europea que prohíbe su uso para la alimentación de la población. Estos motivos se unen al hecho de que las únicas organizaciones que han informado sobre esto son Amigos de la Tierra y Greenpeace, ambas conocidas por su mentalidad contraria al uso de organismos modificados genéticamente. Por todo ello, no podemos asegurar la veracidad de los resultados obtenidos en tal estudio, aunque todavía se están realizando estudios sobre la posible toxicidad de algunos alimentos transgénicos a largo plazo.


La última noticia de este post es “El trigo con 10 veces más de fibra es el mejor ejemplo de publicidad real”, en la que el profesor y experto de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia José Miguel Mulet comentó en la Cadena SER el diseño por parte de científicos australianos de un trigo transgénico con 10 veces más fibra. En la entrevista se habla sobre el desarrollo científico y técnico que hay detrás del alimento, pero lo que más se destaca es el contexto que acompaña al descubrimiento. Y es que, por culpa de las restricciones europeas hacia los transgénicos, no se ha podido comercializar este producto durante 12 años. 

En este aspecto, la Unión Europea está mostrando una gran hipocresía ya que impide la comercialización de los alimentos transgénicos, pero sí permite el uso de piensos transgénicos (porque son mucho más baratos y existe mucha mayor calidad) o el uso de enzimas transgénicas para la elaboración de quesos y yogures (6). Algunas de estas políticas se basan en opiniones populares erróneas que han sido enaltecidas por diferentes compañías y organizaciones que ven el desarrollo de los transgénicos como una amenaza desde el punto de vista económico y promueven el alarmismo a través de estudios falsos o casos fuera de contexto. 

Tal y como se ha comentado en este blog, la inmensa mayoría de los alimentos que se consumen hoy en día han sufrido modificaciones genéticas fruto de la domesticación de cultivos y la selección artificial, por lo que la base del rechazo hacia los alimentos transgénicos es infundada. Por si fuera poco, la Organización Mundial de la Salud no conoce ni un solo caso en el que se den enfermedades relacionadas con estos alimentos hasta la fecha.


En definitiva, los alimentos provenientes de organismos transgénicos prometen ser una herramienta poderosa para un desarrollo sostenible de la alimentación humana, pero para que esto ocurra es necesario que se modifique la legislación actual, sobre todo la europea, y se destinen más esfuerzos para su desarrollo y mejora a nivel global. Una forma de lograrlo es mediante la divulgación justa y acertada tanto de las ventajas como los inconvenientes que acompañan a los organismos genéticamente modificados. 

Bibliografía

https://especiales.semana.com/alimentos-transgenicos/
https://www.gacetamedica.com/especializada/la-transferencia-generalizada-de-genes-entre-especies-importante-impulsor-en-la-evolucion-LI1648973
https://www.elbulin.es/blog/cientificos-descubren-como-se-produce-la-transferencia-horizontal-de-genes-en-la-naturaleza/
https://www.criticalscientists.ch/en/themes/2016-02-29-13-11-25/roundup-ready-crops
https://www.lasprovincias.es/economia/empresas/bayer-investiga-soluciones-20190624001043-ntvo.html
https://jmmulet.naukas.com/2013/11/29/retirado-el-articulo-de-seralini-d-las-ratas-con-tumores/
http://fundacion-antama.org/los-transgenicos-situan-a-la-india-como-el-segundo-pais-del-mundo-en-produccion-y-exportacion-de-algodon/
https://www.chilebio.cl/2019/10/03/los-cultivos-transgenicos-han-generado-beneficios-en-salud-a-los-pequenos-agricultores/
https://www.tierra.org/alimentos-transgenicos-una-amenaza-para-la-fertilidad/
http://www.herbogeminis.com/IMG/pdf/biological_effects_in_mice.pdf
https://www.cogem.net/index.cfm/en/publications/publication/renewal-of-the-authorisation-for-import-of-feed-of-genetically-modified-nk603xmon810-maize
https://cadenaser.com/programa/2018/02/01/ser_consumidor/1517489537_400552.html
https://www.businessinsider.es/hipocresia-europa-pruebas-animales-transgenicos-489011