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domingo, 22 de diciembre de 2019

Charlando con Fabián Guillén Arco


Antonio Fabián Guillén Arco estudió Ingeniería Agrícola y se licenció en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, comenzó una etapa como becario predoctoral, leyó tesis en 2005 y empezó a realizar incursiones en la docencia hasta que aprobó unas oposiciones nacionales. Empezó a hacer estancias post doctorales: 6 meses en Nueva Zelanda estudiando genética y 6 meses en Israel. También realizó un par de estancias investigadoras en Hawái de 8 meses. Actualmente es docente en Ingeniería Agroalimentaria y Agroambiental, Biotecnología y Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la Universidad Miguel Hernández.

-Como profesor universitario, ¿ha notado diferencia en la opinión de sus estudiantes a lo largo de los años sobre los transgénicos y también entre las distintas titulaciones?
Es cierto que hay una mayor diferencia en cuanto a la opinión sobre los transgénicos. Los estudiantes de Biotecnología están mucho más abiertos al debate, mientras en otras carreras no era posible mantener el mismo debate con los estudiantes.

También noto que cada vez es más difícil hablar de este tema porque se tiende a ir hacia la sostenibilidad, los compuestos naturales y sin intervención de las tecnologías, por lo que he notado mucho que nos vamos alejando de los alimentos transgénicos.

-Los alimentos transgénicos están muy demonizados, pero ¿cree que hay otros alimentos están glorificados sin motivo?
Hay muchos en la vida cotidiana a los que se destaca por una cualidad sin tener en cuenta su composición completa. Por ejemplo, el vino, que es un alimento con muchos antioxidantes, pero en realidad su composición a nivel nutricional se compone únicamente de azúcares y alcohol, por lo que no tiene mucho rendimiento. Además, los antioxidantes que tiene el vino apenas se asimilan (depende de la edad, del ADN…), por lo que solamente actúan a lo largo del tubo digestivo.

Cualquier alimento del que se hable sobre propiedades funcionales, al cual se le mejora artificialmente una característica beneficiosa, va a tener una actuación dependiendo de la persona, ya que muchas veces no se absorben.

-La opinión mayoritaria de la sociedad en España es negativa sobre los transgénicos ¿a qué cree que puede ser debido? ¿Cuál cree que sería la mejor forma para arreglarlo?
La opinión mayoritaria contra los transgénicos ha sido por la ignorancia. Hace años se planteaban dudas fundamentadas en el miedo contra los transgénicos (principalmente que el ADN que se introducía pudiera transferirse a la flora bacteriana del individuo), pero esas dudas no se han vuelto a comentar y es posible que se haya demostrado que son falsas.

Yo he consumido alimentos transgénicos y no he tenido ningún problema con ello. Y si realmente hubiera problemas con los alimentos transgénicos, no tendría sentido alimentar al ganado con ellos.

-Ha pasado tiempo trabajando fuera de España en países como EEUU, Nueva Zelanda e Israel, ¿ha notado alguna diferencia en la opinión de la población general frente a los transgénicos en esos países?
Nueva Zelanda es un país muy abierto con el tema de los transgénicos, esto se ve influenciado por la necesidad de hacer que los alimentos aguanten más en el transporte hasta las latitudes que se encuentran. Por lo tanto, como tienen un fin económico detrás, los transgénicos están muy aceptados desde la población. En Nueva Zelanda comercializan unos kiwis del tamaño de tomates cherry, y se comen sin pelar y de un bocado, estos kiwis se obtuvieron por modificaciones genéticas.

Sobre los otros países no puedo comentar, porque no he observado la actitud de la gente hacia estos productos.

-¿Cree que la ciencia (especialmente, los temas relacionados con transgénicos) debería tenerse en mayor consideración en el campo de la política y en los medios de comunicación?
Habría que confirmar o desmentir todo lo que se ha popularizado sobre los transgénicos, para que la gente sepa realmente si hay peligros o no. Esto es muy fácil de ver, porque los animales de ganadería se llevan alimentando muchos años con alimentos transgénicos.

Si se ha comprobado y no pasa nada, que se diga, lo que no puede es no comunicarse la conclusión de los estudios o dejar las dudas en la población.

Esto es algo que también pasa con los alimentos irradiados, la desinformación hace que no se comercialicen en España, pero fuera de aquí claro que se comercializan. En esos países que se comercializa, hay información sobre el proceso y sobre la seguridad que tienen estos alimentos.

-¿Qué opina de la regulación de los transgénicos en España, respecto a otros países?
En la unión europea es muy restrictiva, incluso en otros países como EEUU se permiten para alimentación humana. Conozco a mucha gente de EEUU y no tenemos diferencias, por lo que no comprendo por qué allí está permitido y aquí no. Ya que, si fueran dañinos, no estarían aprobados en esos países.

Yo creo que EEUU va por delante del resto de los países, se arriesga y se informa mucho más que otros países, lo que le permite ir a la cabeza del avance.

En Europa se usa mucho el argumento de respetar las especies tradicionales, pero no tiene sentido trabajar con especies que van a dar menos rendimiento y que van a ralentizar nuestro avance.

La gente dice que los tomates de ahora no tienen aroma, ni sabor, ni nada, que no se pueden comparar a los tomates de antes, pero hay resultados de catas de tomates modificados y tradicionales en los que los tomates modificados tienen mejores resultados incluso de sabor y de aroma que los tradicionales.

-Las técnicas de ingeniería genética se están utilizando en animales y vegetales, pero también podrían usarse en humanos dentro del área de la medicina. ¿Crees que llegará a usarse y que esto reduciría las impresiones negativas sobre los usos de la ingeniería genética? 
Yo espero que pase porque hay muchas enfermedades que no se pueden tratar por otras vías y trabajar con la ingeniería genética puede abrir una puerta al avance de cara a esas enfermedades. El único motivo para no hacerlo es por cuestiones éticas, pero las cuestiones éticas se han ido burlando desde siempre para favorecer el avance de la sociedad.

-¿Cuál crees que sería un buen candidato para ser el próximo cultivo en ser tratado con ingeniería genética?
Ahora mismo se están haciendo muchas cosas con cereales, los productos deben ir encaminados a mejorar la sociedad. Un producto que pueda aguantar mucho tiempo podría beneficiar, sobre todo, a países donde no tienen cámaras para prolongar la vida de los alimentos.

Por lo que cualquier producto que se modifique para alargar la vida útil del alimento es un buen candidato para ser modificado, porque va a ayudar a solventar un problema como el hambre en el mundo.
-El año pasado se aprobó el consumo en Nueva Zelanda y Australia de arroz dorado, ¿cree que esto puede ser una puerta para favorecer el cambio de pensamiento en otros países?
Yo creo que sí, porque Nueva Zelanda es muchas veces un país pionero en ideas, fue el primer país en prohibir ser fumador y ahora esto se está extendiendo a otros países.

Los europeos vamos mucho intentando diferenciarnos y al final no somos tan grandes, cada país intenta diferenciarse de los demás, no sé hasta qué punto puede ralentizar el desarrollo de Europa que cada país se encierre en sus productos tradicionales y no abra el campo a la innovación.

Le enseñamos las noticias que presentamos en nuestra encuesta:

Sobre el Salmón AquAdvantage: A mí me causa más reticencia que se modifiquen los animales, si es por salud está justificado, pero por placer no.

-¿Cree que debería primar la posibilidad al avance científico frente al alarmismo social?
El alarmismo social no debe frenar al avance. Dentro del periodismo hay un gran problema actualmente porque los periódicos obligan a que se publiquen noticias que busquen llamar la atención, independientemente de la información que contengan.

Además, muchas veces la gente asume la información de la cabecera de la noticia sin leerse el artículo entero.

-¿Cómo cree que se podría combatir desde el mundo científico la mala prensa que se publica?
Puede que con la creación de una sociedad de investigadores que no permita que se publiquen este tipo de artículos y obligue a los periódicos a emitir comunicados en los que se retracten. Con una sociedad que se dedique a denunciar con peso en el gobierno que controle la difusión de información falsa. Debemos llegar a una sociedad en la que la posición social (ser ecologista, ser verde, etc.) no esté reñida con el avance.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Charlando con Daniel Valero Garrido

En este post entrevistamos a Daniel Valero Garrido, Catedrático del área de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Miguel Hernández. Estudió Farmacia en Granada, entrando en el Departamento de Nutrición en tercero de carrera, y desarrolló su tesis en el área de Nutrición sobre los efectos en la dieta de los ácidos grasos. Realizó una estancia postdoctoral de dos años (1994-1996) en la universidad de Bristol en Reino Unido. Tras lo cual, regresó a España y se incorporó al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Murcia. Ese año se incorporó a la UMH tras su fundación como Profesor Titular durante cuatro años en el departamento de Tecnología Agroalimentaria, otorgándole la cátedra a los 13 años. Desde que se creó el Grado de Biotecnología en 2010 ha sido Profesor Titular de la asignatura Biotecnología Alimentaria.

Además, el doctor Daniel Valero Garrido es el director del grupo de investigación: Post-Recolección de Frutas y Hortalizas, y ha realizado numerosas aportaciones al mundo científico durante todo este tiempo. En esta entrevista informaremos sobre los conocimientos, opinión y percepción del profesor Daniel Valero sobre los organismos transgénicos, haciendo hincapié en los alimentos. 

-Como profesor universitario, ¿ha notado diferencia en la opinión de sus estudiantes de Biotecnología a lo largo de los años sobre el tema de los transgénicos? 

Siempre hago la misma pregunta y me sorprende que algunos alumnos de Biotecnología me respondan que aún tienen miedo y que no saben si consumirían un alimento transgénico o no. Mi percepción es que cada vez está bajando más el porcentaje de alumnos que no comerían un alimento transgénico, sobre todo desde los primeros años, ya que se temía que pudieran tener interacciones con el organismo y cosas por el estilo, pero está claro que la percepción negativa sobre los transgénicos es mucho menor. 

-La opinión mayoritaria de la sociedad es negativa sobre los transgénicos ¿a qué cree que puede ser debido? ¿Cuál sería la mejor forma para arreglarlo? 

Pienso que es debido a la falta de información, y al sesgo de la información que llega a la sociedad. Hay grupos de presión que están totalmente en contra de los transgénicos y son solo estos los que salen en la prensa, por lo que la gente está un poco manipulada. Por el contrario, la gente que conoce y sabe lo que son los transgénicos no tienen la oportunidad en muchos casos de transmitirlo en los grandes medios de comunicación, como es la televisión o la radio, y si retransmiten algo positivo lo hacen a las dos de la madrugada en la 2, donde no lo ve nadie. 

Yo creo que si a la gente se le explicara lo qué son los transgénicos, cambiaría la visión que se tiene hacia ellos, y sobre todo lo seguros que son, porque pasan muchos más controles que los alimentos normales en Europa, pero sobre todo en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. 

-¿Cree que la ciencia, especialmente, los temas relacionados con transgénicos, debería tenerse en mayor consideración en el campo de la política? 

Por supuesto, ya que parece que existe una ideología en la que si eres de izquierdas estas en contra de los transgénicos y si eres ecologistas tal y que cual. Conozco a un profesor que siempre dice que los alimentos transgénicos son los más ecológicos, lo cual es lo más lógico. Todo el mundo está en contra del maíz Bt, pero lo que no saben es que la cantidad de pesticidas y herbicidas que se ha ahorrado con su cultivo es brutal, por no decir que la mayoría del maíz plantado que se ve cuando vienes hacia Orihuela en coche es transgénico y la mitad de gente no lo sabe. Entonces, realmente los medios están muy influenciados y claro, los medios son una empresa y las empresas tienen intereses y sus intereses van en contra de los transgénicos. Hay mucha desinformación y debería de haber a nivel de profesor/investigador algún programa que verdaderamente explicara la realidad sobre este tema para que el consumidor escoja lo que desea consumir. 

-¿Qué opina de que en España el consumo de transgénicos está tan limitado, casi prohibido, mientras que su cultivo esté permitido?, como bien ha mencionado usted antes. 

La gente no sabe que el maíz, el algodón o la soja que se ve plantado cuando miramos desde la carretera es transgénico, pero la Unión Europea está en contra de los transgénicos, por lo que no está autorizado. 

Hay muchos grupos de poder, muchos lobbies, y cuando se autoriza algo no tiene éxito. Un ejemplo es la patata, la cual tiene muchos problemas de almacenamiento, pero sacan una patata transgénica que está fabulosa y no se vende. Los consumidores no saben realmente que la proteína que se extraía del cuajo para hacer yogures y quesos, la renina, es transgénica porque la industria no está obligada a poner en la etiqueta que se obtiene de organismos transgénicos. Según la legislación, si no supera un 0.5% del alimento no están obligados a indicarlo, lo mismo pasa con las levaduras utilizadas para hacer vino, pan, cerveza, etc. 

-¿Cree que la opinión social de la gente cambiaría si supiera que muchos de los cultivos son transgénicos? 

Estoy totalmente convencido de que cambiaría a mejor. Si te paras a pensar, hay una cosa que ingerimos todos los días, los alimentos. Es cierto que estamos expuestos a diferentes contaminantes cada día, pero lo que los humanos hacemos todos los días es alimentarnos. Realmente, la cantidad de herbicidas y pesticidas que llevan los productos y que estamos ingiriendo puede estar interaccionando con nuestro organismo, por lo que, si tú le dices a alguien que un vegetal transgénico no se va a tratar, va a tener más vida útil y va a mejorar la calidad, por qué va a decir que no. 

Yo siempre me voy a lo exagerado de decir que si me como una lechuga no me voy a convertir en una lechuga, porque la gente piensa que el alimento modificado te va a modificar algo. Tus genes son tus genes y no te vas a convertir en un cerdo porque comas carne transgénica. Otra cuestión es la de los medicamentos. Si pinchas insulina a un diabético, esa insulina es transgénica, es decir, se obtiene de microorganismos transgénicos, y la mayoría no lo sabe. Por lo tanto, pienso que en efecto sí que cambiaría. 

-¿Considera que la legislación actual regula de forma demasiado estricta la producción y venta de transgénicos? ¿Cree que esta restricción limita futuras investigaciones? 

El gobierno que hay actualmente está totalmente en contra de los transgénicos y la legislatura durará cinco años, por lo que en ese tiempo no va a salir ningún transgénico. A no ser que haya un cambio radical de la legislación, no veo posible que se comercialice con ellos. Otro problema del que siempre están hablando es el hambre en el mundo, pero no se habla de la cantidad de comida que se desperdicia porque no aguanta los períodos de conservación suficientes. Si tuviéramos un transgénico que aguantara más sin sucumbir a la podredumbre, indudablemente no tendríamos que tirar tanta comida. Tiramos casi el 40% de los productos que compramos, ya sea una lata que abrimos y no aguanta, o la fruta que se pudre a los dos días. Esto es un problema real ya que cada vez hay que alimentar a un mayor número de gente, por lo que desde ese punto de vista creo que la solución es recurrir a los alimentos transgénicos. 

En cuanto a la limitación de las investigaciones, el problema está en que una empresa biotecnológica quiere un beneficio y se encuentra con que tiene que invertir en investigación en ese campo, siendo esto muy complicado. Hace dos años estuve en Argentina y Chile y son países totalmente pro-transgénicos y la gente lo sabe, por lo que parece mentira que siendo tan similares a España en cuanto a idioma y demás estén totalmente a favor de los transgénicos. Mucha de la investigación y desarrollo de productos se hace en estos países ya que están familiarizados con el término "transgénico" y que no les pasa nada, además de que cumplen todos los estrictos controles de seguridad que se les imponen. Está claro que la legislación debe de abrirse, sobre todo en Europa, ya que en Estados Unidos es totalmente diferente -aunque ahora con el cambio de gobierno se ha frenado un poco-, al igual que Canadá, Australia o Nueva Zelanda no tienen ningún problema con los transgénicos. 

-¿Está informado acerca de los últimos estudios / noticias sobre avances en el campo de los transgénicos? ¿Cuál es su opinión al respecto? 

De hecho, ayer salieron nuevos productos transgénicos como cultivos de soja, de algodón y otros de origen animal. He trabajado con una variedad de tomate que era muy pequeño porque producía pocas giberelinas (hormona vegetal que promueve el crecimiento) pero que a nivel de expresión de B-carotenos (compuestos que aportan color) y tiempo de maduración era muy bueno. Desde hace 20 años he trabajado con transgénicos, con Arabidopsis (organismo modelo vegetal) y otros, por lo que si sacaran un transgénico me encantaría y lo consumiría, porque es el campo que más conozco. 

Sobre todo la fruta, porque es mucha la cantidad que se desperdicia por no tener mucha vida útil. Si tu compras medio kilo de fresas y no lo terminas, a la mañana siguiente tienes que tirar el resto. Eso supone una pérdida tonta de dinero muy grande para el agricultor, el transportista, para el supermercado y en especial para el consumidor. Por lo tanto, si hubiera una investigación en transgénesis sobre la vida útil de los alimentos, ya no solo de los componentes funcionales que van a ser el futuro, para evitar la adición de conservantes sería estupendo. 

-Hace no mucho, dentro del panorama español, hubo un despunte bastante grande sobre este tema gracias a Francisco Mojica, el cual fue propuesto para el Premio Nobel por el descubrimiento de la técnica de edición génica CRISPR. ¿Cree que desde ese momento ha habido algún cambio en el panorama científico o social sobre los organismos transgénicos? 

Ese descubrimiento ha supuesto un hito para la biotecnología, pero ha tenido una difusión muy limitada ya que no se quería seguir con el tema de los transgénicos. Es como una religión en la que o eres pro-transgénicos o anti-transgénicos. 

-Siguiendo con el tema de CRISPR, ha abierto una puerta muy interesante a la edición genética y la transformación, pero la legislación vigente está poniéndole barreras en su desarrollo. ¿Cree que se escuchará a la comunidad científica y se desbloqueará la situación en un futuro próximo? 

Yo creo que sí y que al final se darán cuenta de que estamos en el 2020 y saben los problemas que van surgiendo. Cada vez hay menos cantidad de tierra cultivable para poder alimentar a una población creciente, además de que la temperatura media está subiendo y al final se tendrá que cultivar en una condiciones similares a los países tropicales. Yo creo que al final verán que la posibilidad de modificar los genes para suplir estos inconvenientes será muy positiva. 

Esta percepción social es diferente si hablamos del ámbito de la medicina, ya que si la gente escucha que se está investigando para curar una enfermedad, la aceptación es mucho mayor que a la hora de producir alimentos. 

-Las técnicas de ingeniería genética se están utilizando en animales y vegetales, ¿cree que también debería usarse en humanos? Como para eliminar enfermedades de embriones preimplantacionales. Al permitir su uso para la cura de enfermedades genéticas, ¿Cree que también se levantará su prohibición con respecto a los alimentos? 

Estoy totalmente convencido de que cuando comprueben que todo ese conocimiento sobre la modificación genética tenga un efecto positivo en la cura de enfermedades se compartirá hacia otros campos, sobre todo al de los alimentos, porque es un tema muy relacionado con la medicina. 

-¿Conoce algún cultivo que, por sus características, sea interesante usarlo como candidato para aplicar estas técnicas de modificación genética? 

Yo recomendaría aplicar esta tecnología a los cereales como el trigo porque tienen que adaptarse las variedades a los climas que estamos teniendo y sería importante que esto suceda, ya que la principal fuente de hidratos de carbono son el arroz y los cereales, que son los básicos en la pirámide de alimentos. No es lo mismo que si nos vamos a la fruta, ya que dependen mucho de la temporada, pero los cereales se consumen durante todo el año. Maíz, arroz o avena, siendo esta última muy interesante de introducir en nuestra dieta porque se consume muy poca. 

-Ahora le mostramos las noticias que aparecen en nuestra encuesta para que nos diga su opinión. 

Prefiero no trabajar con la prensa porque les muestras algo y luego ponen el titular que les da la gana. Yo trabajo mucho en granada, la cual se deteriora muy pronto, por lo que hicimos un tratamiento natural que la conservaba un mayor tiempo. Entonces vino un canal de televisión y se lo enseñamos. La granada es muy rica en compuestos bioactivos, antioxidantes y antocianinas que además se han relacionado con la cura del cáncer y demás. El titular fue algo así como: “La UMH investiga que la granada puede curar el cáncer”. Entonces les llamé y les pregunté qué habían puesto.

Esto viene de que se habló de la provitamina A y se atribuyó a un medicamento, pero la mayoría de la gente no sabe qué es la provitamina A. Debería hablarse de lo que se ha conseguido con la provitamina A y los transgénicos en los países subdesarrollados frente a la ceguera. 

Muchas veces se debe recurrir a las fotos de los niños de África para que la gente se apene y entonces decirles lo que se ha conseguido desarrollar frente a ello. El problema de África es que no tienen congeladores ni neveras en las que se pueda conservar las vacunas, por lo que se están desarrollando vacunas comestibles del Virus del Cólera por ejemplo en plátano, y está funcionando muy bien. Eso es Ingeniería Genética y Biotecnología, pero la gente no lo sabe. 
Es un poco exagerado este titular, pero es verdad que los recursos son los que son, y hay que aprovecharlos mejor. 
Lo del salmón está super informado y es muy positivo. Si tienes una piscifactoría y salmones de producción, ¿por qué no usar transgénicos para reducir los recursos?, además de que no tiene por qué pasarte nada si consumes uno de estos salmones. En Estados Unidos se ha aprobado, mientras que la Unión Europea no ha querido, y eso que un país como Noruega estaría muy interesado en este salmón transgénico. 
Cuando Colón trajo el tomate a Europa y a España, empezó a consumirse y la gente se ponía malísima porque el ancestro del tomate poseía un alcaloide llamado solanina. Allí no les pasaba nada porque llevaban miles de años consumiéndolo y estaban acostumbrados. Una vez aquí, el tomate se fue adaptando y seleccionando para reducir su contenido en este alcaloide. Mientras, nosotros les llevamos a ellos enfermedades que desconocían. 

Toda la vida ha habido transgénia natural, ya que siempre ha existido cruce entre distintas especies, sobre todo de plantas. 
No estoy de acuerdo con este titular, ya que no todos los transgénicos son una amenaza para los agricultores, porque se gastan más en abonos y pesticidas que lo que sacan con la venta de la producción a final de año. Los cultivos transgénicos no son una amenaza ni muchísimo menos, son mas caros los tratamientos que requieren los cultivos tradicionales que los requeridos por los transgénicos. 

En cuanto a lo de biodiversidad, no tiene por qué desaparecer la diversidad vegetal por el cultivo de transgénicos, al contrario. Estamos obteniendo un producto que es similar, pero diferente. Pasa como con el pan, ya que antes cuando ibas a comprar una barra solo había de un tipo, mientras que hoy puedes encontrar pan de muchos tipos: de trigo, de avena, de centeno… 
Totalmente de acuerdo. Se está desarrollando trigo con más fibra, proteínas, etc., porque para el 2050 se deberá alimentar a mucha población y los países menos desarrollados tendrán un problema si no se empieza a desarrollar alimentos más nutritivos. 

-Una vez que ya hemos visto la temática general de las noticias en los medios, ¿cree que debería primar la posibilidad al avance científico frente al alarmismo social? 

Si, totalmente. Yo me dedico a la investigación y utilizo transgénicos para adquirir un conocimiento y luego aplicarlo, o no, pero la base la tienes. Si nos fuéramos al tema de la clonación en humanos y me preguntaran si estaría de acuerdo, no sabría decir que sí o que no, pero en el caso de los avances científicos para un mejor pescado, mejor carne, utilizar menos hormonas o un animal que produzca más carne, por supuesto que sí. Nos intentan vender que algunas plantas como la quinoa aportan las mismas proteínas que la carne, pero esta última contiene aminoácidos esenciales que no se pueden encontrar en otro sitio. 

Otro tema que me hace gracia es el de los veganos, que tienen que irse a las farmacias a comprar vitaminas y aminoácidos, pero no saben que muchas veces se obtienen de manera biotecnológica a partir de microorganismos transgénicos. 

-Los alimentos transgénicos están muy demonizados, pero ¿cree que otros alimentos están glorificados sin motivo? 

Pues sí, poniendo como ejemplo la quinoa. Una ensalada que lleva quinoa la cobran 5 euros más cara que una normal. Perú lo hizo muy bien porque nos vendió la quinoa a Europa como una legumbre buenísima de toda la vida que se consumía allí y todos empezamos a consumirla, mientras que a nuestras legumbres no les hacemos caso. Ahora está muy de moda la quinoa, el amaranto, la Chía, pero tenemos fuentes alternativas de proteínas que son igualmente buenas y que no valoramos.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Charlando con José Miguel Mulet Salort

José Miguel Mulet Salort estudió Ciencias Químicas en la Universitat de València. Realizó su doctorado en Bioquímica y Biología Molecular en la Universitat Politècnica de València (UPV) bajo la dirección del Profesor Ramón Serrano Salom, un conocido científico español y pionero en la Biotecnología Vegetal a nivel mundial.

Tras su doctorado, llevó a cabo su primera estancia postdoctoral incorporándose en el Biozentrum, Universidad de Basilea (Suiza) en el laboratorio de Michael N. Hall En 2007 vuelve a la UPV con un contrato de reincorporación hasta 2010, año en el que obtiene la plaza como Profesor Titular de universidad.

Desde entonces, vinculado al departamento de Biotecnología de la UPV, imparte docencia en asignaturas como Biotecnología Criminal y Forense, Genética o Biotecnología Vegetal entre otras. Además, se encuentra dirigiendo a su propio grupo de investigación en el IBMCP donde tratan de desarrollar plantas que sean tolerantes a determinados estreses ambientales como la sequía o el frío.

También dirige desde 2013 el Máster Universitario en Biotecnología Molecular y Celular de Plantas, ofertado por la UPV y cuyos indicadores de calidad se reflejan cada año en un mayor número de alumnos matriculados, siendo uno de los Máster más demandados en el área de Biotecnología a nivel nacional.

Además, es uno de los divulgadores más influyentes, habiendo escrito gran cantidad de libros:
  • ¿Qué es la vida saludable?.
  • ¿Qué es comer sano?.
  • Transgénicos sin miedo.
  • La ciencia en la sombra.
  • Medicina sin engaños.
  • Comer sin miedo.
  • Los productos naturales ¡vaya timo!
Además de tener unas redes sociales muy activas, como por ejemplo, twitter: @jmmulet

¿Qué características cree que debe tener un buen divulgador científico?

No creo que haya un arquetipo definido. La única característica es que todo lo que cuenten sea verdad, es decir, que se base en evidencia científica y que lo pueda entender cualquiera. Si no cumple cualquiera de estas dos premisas, no se puede decir que haga divulgación.

Como profesor universitario, ¿ha notado diferencia en la opinión de sus estudiantes a lo largo de los años sobre los transgénicos?

Sí. Aunque nunca ha sido un debate muy vivo mi percepción es que ha perdido interés. La gente no sabe muy bien lo que son, y los que lo saben no tienen ningún problemas con ellos.

¿Recibe muchas dudas o preguntas sobre alimentos transgénicos?

Sí, bastantes. Sobre todo de alumnos que hacen trabajos.

¿Es una tendencia que va en aumento?

No, al revés, va en disminución.

Los alimentos transgénicos están muy demonizados, pero ¿cree que hay otros alimentos están glorificados sin motivo?

La respuesta obvia es que los ecológicos, pero glorificados a nivel de prensa y de apoyo político. A nivel popular las cifras de venta son más bien escasas.

La opinión mayoritaria de la sociedad es negativa sobre los transgénicos ¿a qué cree que puede ser debido?

No estoy de acuerdo con eso. Según la FECYT solo está en contra un 33% de la población, y según el último eurobarómetro solo el 17% de los españoles (y 27% de los europeos) ven esto como la principal preocupación en su alimentación. En general la gente le es bastante indiferente. No tienes más que preguntar cuanta gente en el supermercado busca en la etiqueta si contiene transgénicos.

¿Cuál cree que sería la mejor forma para arreglarlo?

Hacer divulgación y resolver las dudas de la gente.

¿Cree que debería primar la posibilidad al avance científico frente al alarmismo social?

Obviamente. Si no se llegan a paradojas como que ahora mismo no se pueda sembrar transgénicos en Europa (solo una variedad), pero que se importen. Primar el alarmismo ha hecho que las leyes sobre transgénicos hayan impedido a los agricultores competir con los de América o China.

¿Cree que la ciencia (especialmente, los temas relacionados con transgénicos) debería tenerse en mayor consideración en el campo de la política?

Sí, sin duda, pero no es lo que está pasando. Ahora mismo hay transgénicos que cuentan con el visto bueno de la comisión científica de la UE y no se aprueban por temas políticos.

¿Considera que la legislación actual regula de forma demasiado estricta la producción y venta de transgénicos?

Sí. No hace más que encarecer el proceso y favorece a las grandes compañías.

¿Cree que limita futuras investigaciones?

Sí, porque no puedes alegar que tu investigación es aplicada. Te dicen que nunca podrá salir al mercado.
¿Está informado acerca de los últimos estudios / noticias sobre avances en el campo de los transgénicos?

Sí, claro, trabajo con eso.

¿Cuál es su opinión al respecto?

Qué es una tecnología a la que le queda mucho recorrido.

CRISPR ha abierto una puerta muy interesante en lo que a edición genética se refiere, pero la legislación vigente está poniéndole barreras en su desarrollo. ¿Cree que se escuchará a la comunidad científica y se desbloqueará la situación en un futuro próximo?

Más que a la comunidad científica, se escuchará a muchos países que ya se están oponiendo al bloqueo.

Las técnicas de ingeniería genética se están utilizando en animales y vegetales, ¿cree que también debería usarse en humanos? Como para eliminar enfermedades de embriones preimplantacionales.
Solo para evitar enfermedades. En ningún caso para hacer “mejora genética” o para seleccionar caracteres no patológicos (sexo, color de ojos o pelo, etc…).

martes, 3 de diciembre de 2019

Charlando con José Manuel Pérez Pérez


José Manuel Pérez Pérez estudió Biología en la Universidad de Alicante y se especializó en la rama de Biotecnología. Durante siete años (1998-2003) desarrolló su tesis doctoral en Genética vegetal bajo la dirección de los profesores José Luis Micol Molina y María Rosa Ponce Molet, simultaneando ésta con su labor como Ayudante de Universidad. Realizó una estancia postdoctoral de tres años (2003-2006) en el laboratorio del Prof. Ben Scheres (Utrecht – Holanda) con un contrato Marie Curie, donde estudió el sistema radicular de Arabidopsis thaliana. Volvió a España en 2006 y se reincorporó como investigador postdoctoral, con un contrato Juan de la Cierva, al grupo del Prof. José Luis Micol Molina.

En 2009 se incorporó a la UMH como Profesor Titular de Universidad para impartir las asignaturas de Genética en el Grado de Biotecnología. A finales de 2011, el Prof. José Manuel Pérez Pérez inició una línea de investigación en raíces adventicias y desde 2017 dirige el grupo de investigación Genética de la regeneración y desarrollo reproductivo de plantas (GRID). Desde 2019 es Catedrático de Universidad en el área de Genética. Durante todo este tiempo, ha realizado numerosas aportaciones al mundo científico, a través de artículos científicos y revisiones bibliográficas.

-Ya que nuestra intención es difundir información de los transgénicos, nos gustaría que nos diera su definición sobre los transgénicos.

Se considera transgénico (técnicamente OMG, un organismo modificado genéticamente) a cualquier producto que ha sido modificado genéticamente con la introducción, mediante ingeniería genética, de secuencias de ADN exógenas al organismo original, ya sean de hongos, plantas, microorganismos o animales.

Hay que tener en cuenta que hay transgénicos que no se etiquetan como tal: hay especies vegetales que contienen ADN de bacterias, como los boniatos. En esos casos, la introducción de ese ADN en el genoma no se ha producido por ingeniería genética, por lo que por la legislación actual no se consideran transgénicos, aunque desde el punto de vista formal sí que lo son.

Según la legislación actual no hay impedimentos para trabajar con organismos transgénicos en el laboratorio, ya que son las herramientas que se utilizan habitualmente para avanzar en el conocimiento científico.

-Primero queríamos hacerle una pregunta como investigador, ¿cuál cree que es el mayor problema en la investigación española con transgénicos?

La investigación pública persigue avanzar en el conocimiento y que haya un retorno a la sociedad de dichos avances. Este retorno implica la obtención de nuevos productos que, necesariamente, tienen que adaptarse a la normativa vigente. La normativa actual para la comercialización de productos procedentes de organismos modificados genéticamente es muy restrictiva y eso implica que muchos de los proyectos que se llevan a cabo en los laboratorios públicos utilizando transgénicos tengan sus aplicaciones limitadas. En el caso de las plantas, es más fácil obtener una planta que sea resistente a cierta plaga o cierto herbicida mediante el uso de transgénicos que utilizando métodos convencionales.

En Europa está muy controlado el uso de transgénicos en alimentación humana y esto genera problemas en la innovación de las empresas europeas. Algunas empresas de biotecnología vegetal están trasladando sus centros de I+D+I fuera de Europa, lo que implica un trasvase económico de esas empresas a terceros países que tendrán un acceso prioritario a los nuevos desarrollos industriales. En el caso de los cítricos, por ejemplo, hay una plaga a nivel mundial que merma su producción y en países como Brasil ya se están desarrollando nuevas variedades resistentes por ingeniería genética que no podrían comercializarse en Europa por la normativa actual de los OGM.

-Como profesor universitario, ¿ha notado algún cambio respecto a la opinión de sus estudiantes hacia los transgénicos?

El estudiante de biotecnología suele tener una mayor predisposición al uso de cualquier nueva tecnología en su campo. En los estudiantes de biotecnología no he notado un cambio de aceptación sobre el uso de transgénicos con el paso de los años, aunque si qué en los últimos años se ha notado que están más inmersos en conversaciones sobre los transgénicos con gente de su entorno y que forma parte de los temas de debate entre sus amistades. Donde más lo noto es en los estudiantes del Grado en Ciencias Ambientales, ya que a priori suelen tener una predisposición negativa a los transgénicos y en la asignatura de Genética que les impartía uno de los temas era La Ingeniería genética, aquí mi mayor esfuerzo era en hacerles cambiar su visión negativa de lo que es la ingeniería genética y para qué se puede utilizar la ingeniería genética fuera del uso comercial de los transgénicos, ya que mucha de la mala prensa de los transgénicos está relacionada con que hay un uso comercial de los transgénicos muy privativo, por lo que ese tipo de tecnologías quedan en manos de pocas empresas muy potentes, lo que pueden hacer pensar a la gente que el monopolio es dañino, pero eso pasa con otras empresas tecnológicas del campo de la comunicación y en esos casos no parece que el monopolio sea un problema.

-¿Qué opina de que en España y Europa no esté permitido el consumo de alimentos transgénicos mientras sí que está permitido su cultivo?

El problema con este tipo de legislación es que el sistema europeo actual no es funcional, y en este tema concreto se da libertad a los países miembros para que legislen de forma independiente. Se ha llegado a un extremo absurdo por el que en algunos países se quiere limitar el uso de las plantas transgénicas para consumo animal, a pesar de que los ganaderos obtienen un beneficio mayor en el uso de maíz transgénico. No tiene sentido prohibir el cultivo de plantas transgénicas en Europa ya que para consumo animal sí que está permitida la comercialización de estos productos. Dado que para el consumo humano es necesario el etiquetado diferencial de los productos transgénicos y éstos tienen muy mala prensa, no terminan siendo rentables para las empresas agroalimentarias.

En cuanto al maíz transgénico que se cultiva en España, que es tolerante al taladro, se cultiva en una zona endémica para la plaga del taladro y si se prohibiera el cultivo de maíz transgénico, se tendría que fumigar con insecticidas las plantaciones de maíz lo que podría provocar la contaminación de los acuíferos de la zona baja del Ebro.

En Francia se intentó prohibir el uso de piensos transgénicos y los ganaderos se rebelaron diciendo que, si eso ocurría, la carne en Francia podría aumentar su precio, pues el maíz no transgénico es mucho más caro y más escaso que el transgénico.

No tiene sentido que, en Europa, en lugar de tomar una decisión consenso, cada país haga lo que le plazca, porque al final quedamos en una situación de desventaja frente a otros países más grandes que actúan de manera coherente a sus intereses.

-El año pasado Australia y Nueva Zelanda aprobaron el consumo de arroz dorado. ¿Cree que esto servirá para abrir la puerta a los transgénicos y quitarle el miedo a la población en general?

El tema del arroz dorado lleva muchos años paralizado por las presiones internacionales de ciertos grupos ecologistas, lo que no tiene mucho sentido porque esta es una tecnología desarrollada inicialmente con fondos públicos para tratar de paliar el problema de la deficiencia nutricional en vitamina A en los países en vías de desarrollo. Las semillas del arroz dorado se ceden de manera gratuita para los países en vías de desarrollo. Aunque inicialmente no estaba previsto la comercialización de esta tecnología a los países desarrollados, las empresas que han participado en dicho proyecto tienen previsto vender las semillas de arroz dorado a países desarrollados como Australia o Nueva Zelanda, que a su vez se lo venderán a países en vías de desarrollo porque los australianos y los neozelandeses no necesitan arroz dorado dado que consumen suficiente carne, por lo que no requieren suplementos vitamínicos adicionales.

Yo creo que la idea del arroz dorado era muy buena pero la dirección que ha tomado por la presión internacional de algunas multinacionales ecologistas, la ha llevado a un camino complicado. Tampoco creo que el arroz dorado sirva para convencer a los incrédulos de la bondad de los transgénicos, de hecho, los ecologistas lo presentan como el caballo de Troya por el que las multinacionales intentar extender del uso de transgénicos en el mundo.

Ante una sociedad cada vez más globalizada y desinformada, el futuro es muy complicado, aunque creo que aún nos queda algo de esperanza en el uso de la tecnología CRISPR.

-¿Considera que la legislación actual regula de forma demasiado estricta la producción y venta de transgénicos? ¿Cree que limita futuras investigaciones por la poca rentabilidad en Europa?

Ya lo ha hecho, llevo bastantes años en el campo de la investigación básica y he visto un cambio de tendencia en los programas europeos en el tipo de proyectos que se financian; yo empecé con el boom de los transgénicos y todos los proyectos que se concedían desde Europa tenían que ver con la identificación de funciones génicas que pudiera incrementar el rendimiento vegetal en unas especies y transferirlo a otras mediante ingeniería genética. En esos mismo años se desarrolló en paralelo el movimiento antitransgénico y a partir de entonces los proyectos europeos se enfocaron a buscar genes en distintas especies vegetales para transferirlos por métodos convencionales a los cultivos. Ahora nos encontramos en un tercer escenario, por el que los gestores europeos y algunas sociedades potentes promueven una agricultura preindustrial evitando el uso de sustancia de síntesis químico o de organismos modificados genéticamente, y para aumentar el rendimiento de los cultivos se intentan aprovechar de las interacciones de las plantas entre ellas, con los microorganismos del suelo, etc. Hemos pasado de un uso racional de las tecnologías al empleo de pócimas mágicas cuyo funcionamiento desconocemos. Europa debería centrarse en la aplicación de las nuevas tecnologías de edición génica, como el CRISPR.

-Ahora le mostramos las noticias que aparecen en nuestra encuesta. Se detuvo específicamente en la noticia ¿De dónde salieron los transgénicos? En la naturaleza el intercambio de un gen específico entre diferentes especies no es posible.

Me gustaría desmentirlo porque esto es falso. Estamos rodeados de mutantes, por supuesto, y de transgénicos también, nosotros mismos nos podemos considerar transgénicos porque las secuencias Alu de nuestro genoma no son más que producto de una infección vírica muy antigua y tenemos muchas otras secuencias del ADN que proceden de otras especies. Lo mismo pasa con muchas plantas, hace varios años salió un artículo donde se demostraba que los boniatos son plantas transgénicas, ya que se han encontrado secuencias de ADN bacteriano en su genoma. También hay algún artículo reciente sobre genes de mamíferos que tienen un origen bacteriano reciente a partir de eventos de transferencia horizontal.

Algunas plantas trepadoras que crecen sobre árboles desarrollan unas estructuras de agarre en las que existe un contacto celular entre las dos especies, y se ha visto que en estas estructuras se produce intercambio de genes, lo que podría resultar en la aparición de nuevas especies si estas estructuras se propagan vegetativamente.

La naturaleza lleva haciendo lo que nosotros hacemos en el laboratorio muchos miles de años.

-¿Cree que debería primar la posibilidad al avance científico frente al alarmismo social?

La humanidad avanza gracias a los desarrollos científicos y si queremos seguir avanzando no podemos hacerlo de espaldas a la ciencia, y más cuando tenemos muchos más retos por delante que los que teníamos antes. El mundo actual es más complejo que el de hace 60 años y tenemos que abordar los problemas globales mediante el avance científico. Esa idea los científicos la tenemos muy clara, pero los políticos no lo saben (porque suele haber muy pocos científicos entre los políticos) y los poderes económicos no se han dado cuenta aún de que necesitan apoyarse en la ciencia para hacer más eficiente su producción. Solo hay que fijarse que las empresas que más han crecido son las que explotan la tecnología, ya sea en la venta por catálogo, en la comunicación o con el tema de la edición digital. De momento, España es la huerta de Europa, pero deberíamos preguntarnos ¿durante cuánto tiempo va a seguir siéndolo? Algunas grandes empresas de agrobiotecnología que se habían establecido en nuestro país ya se están planteando trasladarse a otros países debido a la pérdida de los rendimientos y a los problemas asociados con el cambio climático. En algunas zonas de España se está haciendo un mal uso de los recursos, se están agotando los acuíferos, se está contaminando el suelo y hay un agotamiento genético de las variedades utilizadas.

-Desde que Mojica fue propuesto para el Premio Nobel debido a su investigación con CRISPR, ¿ha notado usted algún cambio en la percepción social?

El caso de Mojica es un caso que ejemplifica bien lo que ocurre con la ciencia en España. Mojica ha sido durante muchos años una persona muy centrada en su tema de investigación, una investigación muy concreta y, en principio, con poca aplicabilidad práctica. Ha sido ninguneado por todos (sus colegas, su universidad, el ministerio, …), nadie ha tenido en cuenta que lo que él estaba haciendo en su pequeño laboratorio podía tener un interés global. Es un ejemplo de lo que pasa con los científicos en España, que muchos seguimos siendo científicos a pesar de nuestras circunstancias, a pesar de que todo lo que nos rodea nos dice: Déjalo porque a nadie le interesa lo que haces. Mojica ha seguido con su línea de investigación a pesar de todo y salió de su anonimato cuando un científico muy renombrado en España (Lluis Montoliu) le propone como candidato al premio Nobel en un artículo de opinión en la mejor revista del mundo. A partir de entonces empezaron a lloverle premios y reconocimientos. En España somos bastante hipócritas ya que no apoyamos a nuestros científicos y cuando consiguen algún avance importante con la sola ayuda de su esfuerzo y su constancia, el sistema entero se los atribuye como propios: su Universidad quiere que le den el Nobel, España quiere que le den el Nobel, a pesar de que durante muchos años le han estado negando espacio, proyectos, personal, …

En el tema del CRISPR, que Mojica consiga el Nobel para España no creo que cambie la percepción de la sociedad a corto plazo. La percepción cambiará por las aplicaciones que van a derivar del CRISPR. Sin embargo, los políticos europeos han equiparado el CRISPR a transgénicos, lo que repercutirá muy negativamente en la aplicación de esta nueva tecnología tanto en plantas como en medicina.

Creo que a medio plazo la legislación europea para el uso del CRISPR va a cambiar porque hay presiones de grupos de investigación muy potentes en ese sentido. Ahí es cuando podremos hablar de una revolución, porque el CRISPR va a permitir hacer cosas que con los transgénicos no era posible, ya se están haciendo en otras regiones del mundo. Espero que pronto cambie la legislación y nos permita aprovechar esa tecnología en beneficio de todos.

-¿Podría describir en qué consiste la técnica de CRISPR para las personas inexpertas en la materia?

El CRISPR es lo más parecido a tener un típex con el que uno puede ir a una región del genoma que contenga algún error, borrarlo y escribir ahora la secuencia correcta. CRISPR permite editar cualquier característica controlada por los genes en cualquier especie. En muchos casos, ya tenemos el conocimiento suficiente para saber qué parte del genoma define cada una de las características, por lo que podemos ir a esa parte del genoma y modificarla a voluntad. El CRISPR permite corregir los errores que causan muchas enfermedades genéticas. En plantas por ejemplo, podemos ir a genes concretos y modificarlos para hacer que éstas desarrollen resistencia a plagas, tolerancia a la salinidad, a los cambios bruscos de temperatura, a la sequía, …, todo hasta lo que ahora costaba mucho tiempo y muchos recursos, ahora se puede hacer más rápido, más barato y de manera más precisa con CRISPR.

-¿Cree que el método CRISPR podría sustituir completamente a los métodos clásicos de creación de transgénicos?

Sí, ya lo está haciendo. No conozco ningún laboratorio que habiendo trabajado habitualmente con transformación genética no haya probado CRISPR y se haya dado cuenta de que es más rápido, más barato y más eficiente. La mayoría de gente que lo ha probado, le ha funcionado. Con seguridad va a descartar el uso de la tecnología transgénica convencional porque es mucho más eficiente. Cuando yo empecé mi tesis doctoral, los investigadores estaban buscando un método que permitiera editar genes, sustituir un gen dañado por otro o cambiar un gen por otro y han tenido que pasar 25 años para que esto se haga realidad con el CRISPR.

-CRISPR se está utilizando en animales y vegetales, ¿cree que también debería usarse en humanos? Como para eliminar enfermedades en embriones preimplantacionales.

Ya se han hecho algunos ensayos con células humanas. Hay un libro muy ilustrativo de Lluis Montoliu, Editando genes, recorta, pega y colorea, en el que muestra algunos ejemplos en los que se utiliza CRISPR para corregir errores genéticos en modelos animales de enfermedades humanas. En algunos tipos de leucemia, el tratamiento habitual consiste en extraer el plasma sanguíneo para eliminar las células dañadas, pero hay que hacerlo de forma periódica, lo que complica (y encarece) los tratamientos. En el futuro se podrán editar esas células con CRISPR mediante un fármaco dirigido únicamente a las células dañadas. En ensayos de laboratorio se ha demostrado que el CRISPR es muy efectivo ya que no hace falta cambiar muchas células para que se restaure la función dañada. Si una mutación genética afecta a la función de un órgano concreto, se podría coger una biopsia del órgano, editar algunas células mediante CRISPR y reimplantarlas. Esto se está haciendo ya con modelos animales y funciona, por lo que en 4-5 años lo veremos en ensayos clínicos en humanos y dentro de 10 lo podríamos ver ya en los hospitales.

-¿Sabe si se está planteando algún cultivo para ser el próximo candidatos en ser mejorados con CRISPR?

Todos los cultivos en los que se han probado el CRISPR funcionan muy bien. En tomate hay decenas de experimentos con CRISPR y todos han funcionado. Sin embargo, las empresas europeas no se deciden a apostar por esta tecnología debido a la incertidumbre en la legislación del CRISPR. Tan pronto como se levante el veto al uso del CRISPR, se decantarán por esta tecnología.

-¿Cuál cree que será el futuro de CRISPR? ¿Más vinculado a la biotecnología roja o a la agroalimentaria? ¿Avanzará o será limitado por regulaciones futuras o ya existentes?

Yo creo que los políticos europeos han cometido un error con esta tecnología, se han dado cuenta de ello y espero que intenten corregirlo. La legislación del uso del CRISPR cambiará cuando sea imprescindible el uso de esta tecnología en salud humana y eso no tardará mucho. Cuando el CRISPR se autorice para la edición genética en medicina, no debería haber ningún impedimento para poder usarlo también en plantas. Algunas sociedades científicas europeas y los grandes centros de investigación de la Biología Vegetal en Europa ya se han posicionado con respecto al uso de estas nuevas tecnologías. Hay casos que además son muy curiosos, un científico forestal muy reputado en su campo ha decidido divulgar la tecnología CRISPR por Europa: ha convencido a algunos restaurantes con estrellas Michelín para que incluyan verduras editadas con CRISPR en sus menús, y parece que está teniendo mucho éxito…